PARQUE SAAVEDRA

Julio 2022 El parque Saavedra, situado entre las calles 12, 14, 64 y 68 data del plano fundacional de la ciudad de La Plata. Estaba proyectado por Pedro Benoit (ingeniero a quien Dardo Rocha encargo el diseño de la ciudad) en esas cuadras desde la fundación de la ciudad en 1882. El primer uso que se le dio fue el de abastecer de agua potable con la colocación de una planta de bombeo sobre 14 y 68. Esta planta fue construida e inaugurada el 8 de marzo de 1885. El lago estaba ya en los antiguos bañados de lo que fuera la Estancia Iraola, antes de la fundación de la ciudad, y tenía un arroyo que comunica por diagonal 78 (hoy entubado subterráneo) con el paseo del bosque; hoy puede verse su desembocadura en el jardín zoológico. Los vecinos de este gran espacio verde de La Plata fueron los primeros que comenzaron a cuidarlo y ornamentar, existen registros hacia 1898, con la colocación de sauces y aromos por parte de la comunidad además del arreglo y mantenimiento de los caminos del parque. Fue en 1901 que se cambia el nombre del parque que se denominaba “paseo del lago” a “Parque Saavedra” en homenaje a quien fuera el presidente de la Primera Junta.
En 1908 El primer director de parques y Jardines Ing Juan Ramón de la Llosa crea el jardín botánico en el sector cerrado y dota al parque de importantes mejoras.
En 1917, El arquitecto Atilio Boveri, en ese momento Director de Paseos y Jardines proyecta un ambicioso proyecto paisajístico que llega a ser publicado en el diario “La Nación”. El proyecto no se realizo pero si mejoras inspiradas en esas ideas. Otra vez en el año 1926 se realizan algunas mejoras.
El Jardín Botánico fue cercado en 1938, y bautizado como “Parque Uriburu”. En el año 1940 se instala en el parque la “CASILLA BENOIT” donada por el empresario Calos Servente y señora. La CASILLA BENOIT fue una de las cincuenta casas prefabricadas (de madera y zinc) traídas en barco desde Estados Unidos en febrero de 1884, para servir de vivienda en una ciudad donde escaseaban los ladrillos, por la alta demanda que tenía este material en los primeros años de La Plata.
Se la emplazó en 5 y 47, a pocos metros de la iglesia San Ponciano. Allí fue donde el ingeniero Pedro Benoit trabajó en la ampliación de este templo, durante la década de 1890. Si bien un mito urbano dice que aquí también se realizó el trazado urbano de La Plata, esto es falso ya que como se dijo, las casas arribaron a La Plata dos años después de su fundación.
Tiempo después esta casilla fue desarmada y apareció en un terreno de Carlos Servente, un comerciante que había adquirido un inmueble en esa misma esquina. Por su importancia histórica, la familia Servente decidió donarla a la Municipalidad de La Plata en el año 1940.
Desde 1946 comenzó a funcionar una escuela de jardinería municipal. En el año 1949 se hacen importantes mejoras y le restituyó a todo el parque el nombre de “Parque Saavedra”. En 1958 se hace la obra del “Rincón del Novelista”, un espacio de homenaje al escritor Benito Lynch, se trasladó el portón de hierro de su antigua casa (demolida) en diagonal 77 N°734.
En 1978 fue entregada por la Municipalidad a la Sociedad de Escritores de la Provincia (SADE) a modo de comodato, quienes se instalaron allí junto a una biblioteca propia de 2000 volúmenes. En 1986 se Declára de Interés Municipal como pertenecientes al Patrimonio Arquitectónico Platense, ordenanza 6485 En 1989 se crea el Jardín Botánico Municipal en el parque cerrado, dependiente de la Secretaria de Obras y Servicios Públicos, Dirección de Espacios verdes de la Municipalidad de La Plata por Ordenanza 7184.
En 1990 la CASILLA BENOIT es declarada “monumento histórico de la provincia” a través de la Ley Provincial Nº10926. En 1994 se quema la casa de madera de dos pisos donde funcionó la dirección de paseos y jardines de la Municipalidad de La Plata. En el año 2000 se crea la “Asociación amigos del parque Saavedra” con el fin de cuidar y mejorar las instalaciones. Joaquín Galán uno de sus impulsores siempre preocupado x la zona.
En marzo 2002 con el país convulsionado arranca el movimiento de Asambleas, las más importantes de la zona serian la d Meridiano V en el Club Meridiano V y la del parque Saavedra que se juntaban en 12 y 64, en noviembre de 2002, fruto de la asamblea, arranca la feria artesanal del parque, de manera autogestora, con 14 puestos. La asamblea se disolvió pero la feria continua hasta hoy. 2003 se sede el aula taller a a asociación amigos del parque Saavedra, funcionaria u taller allí unos pocos años hasta 2006. En 2005 la feria parque Saavedra consigue una ordenanza para su regulación, en ese momento tenía.250 puestos. (ya funcionaba una vez x semana a la mañana la vereda del parque cerrado para la instalación de feria). En enero de 2006 se quema parcialmente la casilla Benoit.
Después de varios reclamos vecinales de la Asociación de Amigos del Parque Saavedra, por fin, el 19 de mayo de 2010 el se restauró la casilla Benoit. Esto se realizó como parte del Programa Bicentenario. Durante 2010 comenzó a gestionar el espacio con más presencia la Municipalidad de La Plata intalando la dirección de Eventos Comunales en la Casilla Benoit. Se organizan eventos y talleres de huerta y una feria “La Tierra Sabe” una vez x mes en el parque cerrado. También se da lugar a el club de “Pescadores con mosca”. Se pusieron botes en el lago.
El 2 de abril de 2011 empieza a funcionar en la ex aula talle la biblioteca del otro lado del árbol impulsada por Paula Kriscautzky, un espacio dedicado a la niñez. Genero una verdadero cambio en el uso del parque cerrado con cantidad de niños y actividades culturales. Participa el escultor Fernando Rigone también del emprendimiento que a lo largo de esto años a tallado esculturas e madera en el parque y a dotado al área de la biblioteca de grandes mejoras y juegos infantiles, un barco de madera etc.
En 2016 en el cambio de gestión se disolvió la dirección de eventos comunales, la Casilla Benoit fue ocupado por APEDECLA (Asociación para el Desarrollo Social y Cultural Latinoamericano) organización que trabaja en a huerta del parque.
En el año 2020 se incendia parcialmente la “Biblioteca del otro lado del Árbol” la salvan los vecinos y logra reconstruirse y, mediante ayuda y el empuje de sus organizadores logra volver a abrir sus puertas.
En enero de 2021 el Municipio logra recuperar la casilla Benoit y hace una mínima puesta en valor y limpieza. En agosto de 2021 por Ordenanza 12.109 se designa con el nombre “Intendente Hipólito Frangi” al parque cerrado.

EL PRESENTE
Actualmente julio 2022 interactúan: en el parque cerrado la Biblioteca del Otro lado del árbol en sus dos aulas, un taller del escultor Fernando Rigone, vecinos en la Huerta, La Dirección de Patrimonio Municipal en la CASILLA BENOIT, los pescadores con moscas en otra de las casas de material. En los baños del parque cerrado las cooperativas de limpieza se juntan a organizar tareas. En la parte abierta se instalo una casilla de seguridad en la esquina de 12 y 66 y los botes están sin uso. El estado general del parque es regular.

CONSIDERACIONES
Dentro del parque pueden diferenciarse a grandes trazos dos zonas divididas por la continuidad virtual de la avenida 66 y por el cerco de mampostería y rejas construido en 1938 que rodea al sector denominado antiguamente Uriburu, hoy “parque cerrado”. En esta zona, antiguamente restringida al uso público, funcionaron organismos municipales entre los que se hallaba uno de los dos viveros oficiales con que contaba la ciudad en sus orígenes y donde hoy funcionan las instituciones mencionadas.
En la lectura del Parque Saavedra sobresale hoy su frondosa masa forestal con gran variedad de especies, hecho que posibilita que se lo utilice para el reconocimiento de las mismas en cursos de grado y postgrado de la Universidad local. De acuerdo al relevamiento efectuado por el municipio en 1982 de la ciudad, en aquel momento había ciento cincuenta y ocho especies arbóreas presente. Este importante patrimonio, cuya preservación es esencial, exhibe diversas condiciones fitosanitarias y biológicas. Entre los diversos equipamientos de este parque se encuentran los juegos infantiles, los bancos, los puentes, la glorieta, el lago, la iluminación, las esculturas y las construcciones. Entre estas últimas, se ha perdido el histórico chalet de madera en el que funcionaron los organismos de espacios verdes precedentemente, cuya ubicación formaba parte de una propuesta de diseño en la que simultáneamente remataba la perspectiva de la actual avenida de ingreso y se articulaba con el resto del área.
Una de las características de este parque era su importante dotación de esculturas, rasgo que le otorgaba una particular identidad y que lamentablemente ha desaparecido. Las obras más valiosas se han perdido, como es el caso de la “Fuente del niño del delfín” del artista francés Push. En otros casos los deterioros son de tal grado que invalidan la presencia de la obra.
El Parque Saavedra es un ejemplo de espacio verde histórico enriquecido por su pertenencia social, que presenta una invitación a seguir mejorándolo a partir de los antecedentes.
La posibilidad de incluirlo al reciente proyecto de Distrito Histórico Cultural Meridiano V por su cercanía ofrece una posibilidad de trabajar conjuntamente con una zona de gran valor patrimonial y pertenencia vecinal lo que da la posibilidad de enriquecer las experiencias, generar un circuito turístico cultural y social que genere distintas sinergias para el desarrollo local de la zona.

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